domingo, 12 de abril de 2009

día 3


Ayer no pude escribir nada, algo pasó en mi teclado (como un derrame de batido sobre él) y no pude hacer más que limpiarlo.
Por la mañana andaba repartiendo currículum vitae. Hace meses que no tengo trabajo y mis traumas y neurosis están a flor de piel, la inseguridad económica me provoca ansiedad.
Me crucé con un rumano con acordeón a la espalda y carrito con miniamplificador. Lo seguí. Saludaba a todos los músicos callejeros, negros piratas, carteristas en macdonalds. Tarareaba un algo con aire folklorico al paso de cada claro que daban los edificios y le tocaba el sol. Anoche parece ser que se emborrachó como una puta cuba y hoy llegaba tarde a su sitio, pero estaba contento. tenia la manos estropeadas de hace poco, tal vez se peleó anoche.
Se puso a tocar, no tendrá más de 17 años. Mira con decisión o con el convencimiento de que esta mañana sacará para otra noche más. Creo que le van pequeñas esas zapatillas.

Día 2